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jueves, 22 de enero de 2009

Fotografiando Flamencos


La sesión fotográfica dedicada a los Flamencos comienza a las 5 de la mañana de un día de finales de Junio. Durante la tarde del día anterior realizo una visita a la laguna donde los quiero fotografiar y con ayuda de telescopio y prismáticos localizo los emplazamientos óptimos para la colocación del hide y los lugares donde las aves se alimentan frecuentemente y me será sencillo realizar las fotografías. Tras varias horas de observación bajo un sol abrasador e implacable, y tras elegir el punto donde instalaré al día siguiente marcho a casa a preparar el material para salir al día siguiente.
Entre el material seleccionado para fotografiarlos cargo en el maletero del coche el hide, trípode, botas de agua, siempre es aconsejable llevarlas cuando nos vayamos a mover por zonas húmedas, ya que las aves siempre las vamos a encontrar en las zonas donde el barro es especialmente blando y pegajoso, además nos permitirán una mayor comodidad a la hora de desplazarnos, un spray o crema antimosquitos puede resultar realmente útil, ya que éstos incómodos seres suelen ser los más abundantes de las zonas húmedas y si tenemos la suerte de que se nos metan en el interior del hide, nos taladraran la piel irremediablemente, incluso pueden hacer fracasar la sesión de fotos si estos son realmente molestos, el único inconveniente es que nos puede dejar las manos pegajosas y a su vez nuestro equipo fotográfico, por último agua abundante, algo de fruta, y el teleobjetivo, varios cuerpos de cámara, baterías, tarjetas, etc.
El despertador suena a las 5 de la mañana, tras mirar por la ventana y ver el cielo despejado, decido salir, previamente todo el equipo cargado, ahora solo es cuestión de desplazarse y salir a montar el hide, afortunadamente la zona donde realizaré las fotos a los flamencos se encuentra a unos escasos 20 minutos de mi casa, así que tendré todo montado antes de que salga el sol por el horizonte, algo vital para tener éxito.
Son las 5:30h y llego a la zona, las Calandrias y Cogujadas ya están cantando por los campos, en la laguna se dejan oír Cigüeñuelas y Flamencos, también algunos gallos de una casa cercana empiezan a proferir sus grito de ¡despiértate ya¡.
Tras caminar entre la reseca vegetación de Gramíneas y vadear y saltar algunos canales de agua, llego hasta el margen agrietado de la reseca laguna, durante el camino una Polla de agua huye despavorida al ver mi silueta por su territorio, un par de Cigüeñuelas hacen lo mismo mientras vociferantes me observan perplejas a escasos metros, me sorprendo por la cantidad de hozaduras producidas por los Jabalíes algunas muy recientes, de esta misma noche, me pregunto cuantos nidos y pollos de estas aves habrán sido pasto de estos voraces mamíferos, espero no tener ningún encontronazo con sus enormes colmillos en la oscuridad de la noche.
Llegados al sitio, junto al dosel del carrizal entremezclado con las verdes espadañas, monto rápidamente el hide y me acomodo en su interior, a lo lejos se divisa a el grupo de Flamencos, los cuento y son unos 180 ejemplares, todos ellos adultos y subadultos de color grisáceo, aún no hay ningún pollo de este año, estas aves no crían en esta laguna, solo la frecuentan como zona de alimentación, entre las aves que observo se encuentran algunas Cigüeñas, bastantes Cigüeñuelas, alguna Avefria, varios Tarros Blancos y multitud de Fochas.
Dentro ya del hide, elimino a los indeseables mosquitos que me quieren acompañar en la sesión fotográfica, son las 5.59h, ahora solo falta esperar a que las aves comiencen la actividad y se aproximen al hide y los cálidos rayos de sol tiñan toda la laguna.
Durante la espera, antes de la salida del sol, los Flamencos ya han comenzado a alimentarse pero aún están lejos, mientras tanto me entretengo fotografiando a las Cigüeñuelas que se pasean por delante del hide.
Comienza a salir el sol y los flamencos ya están moviéndose por toda la laguna lo hacen en pequeños grupos, yo también comienzo a retomar la actividad empiezo a tomar las primeras imágenes, en un momento los flamencos levantan las cabezas y emiten una serie de sonidos bastante fuertes, a lo lejos se escuchan más individuos, esta vez en vuelo, algunos ejemplares que están posados dentro de la laguna despliegan sus alas a modo de señal y de forma sincronizada con otros Flamencos, supongo que a modo de señales les están informando a el grupo que se aproxima volando que bajen a la laguna que hay alimento y que serán bien recibidos, la verdad es que fue realmente impresionante escuchar el sonido de las alas de más de 50 Flamencos sobrevolando a escasos metros de mi cabeza y maniobrando para aterrizar y mezclarse con el grupo, chapoteando en el negro lodo antes de dedicarse a sus quehaceres cotidianos, algunos saludos a los compañeros a modo de bienvenida y a comenzar a buscar alimento en la escasa profundidad de la serena laguna.
Las imágenes se suceden de forma continua al grupo de flamencos, fotos del grupo, de aves aisladas mientras filtran el barro, de ejemplares adultos, de inmaduros, peleas a picotazos de varias aves que se juntan mientras comen, aves descansando plácidamente a una sola pata, la creatividad te desborda con la presencia cercada de tan estilizadas aves y empiezo a tomar imágenes de sus reflejos, de la maraña de patas y picos, detalles del plumaje de las aves, retratos en los que aparece un ejemplar, dos y hasta tres, congelar en la imagen la gotita de agua cuando se desprende del pico, etc.

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